La Primera Guerra Mundial ha recibido también los nombres de Guerra europea y Gran Guerra. Los tres se aplican con propiedad al conflicto bélico que enfrentó de 1914 a 1918, principalmente en el continente europeo, las naciones más poderosas del mundo, con una intensidad que no tenía precedentes en la Historia.

Los cuarenta y cuatro años que preceden la Primera Guerra Mundial, desde el punto de vista de las relaciones internacionales constituyen el período denominado la Paz Armada. Durante esos años el desarrollo tecnológico, el estatismo, y razones de prestigio internacional, contribuyeron a armar hasta los dientes a las grandes potencias  y fomentar las rivalidades entre éstas. Será el caldo de cultivo en el que se irá gestando el mayor conflicto bélico de la Historia hasta ese momento.

Al mismo tiempo que las naciones se armaban, se predicaba una paz universal en conferencias internacionales -Congreso y Conferencia de Berlín en 1878 y 1885, Congreso mundial de La Haya en 1899 y 1907-, se establece el Tribunal de La Haya (1907) para resolver los litigios internacionales, y se afirma que la civiliza­ción del hombre moderno había lo­grado desterrar la guerra, como lo había hecho con el tormento o con la peste

La paz de este período estaba fundamentada en convicciones positivistas o realistas: los intereses comunes de las naciones aconsejaban la paz. Una guerra era considerada como un mal negocio. Cuando se cambiase de opinión, la guerra podría ser positiva 

Tarea Nivel “A”: Establecer diferencias y semejanzas entre las causas remotas de las próximas de La Primera Guerra Mundial.